lunes, 23 de junio de 2014

La Princesa Listilla, de Babette Cole

Que las mujeres hoy en día no estamos esperando un marido que nos rescate de las garras de nuestros padres sobra decirlo, pero contárselo a niñ@s de cuatro años no parece ninguna tontería, cuando seguimos invadidos de historias de princesas que sueñan con que un bello príncipe se quiera casar con ellas. Esto es precisamente lo que nos propone la recomendación literaria de la semana. Su título La princesa listilla y lo firma la genial Babette Cole.


La princesa Listilla era feliz en su castillo viviendo con sus mascotas y haciendo lo que le venía en gana. No tenía la más mínima intención de casarse, el problema estaba en que era un partidazo, bonita y rica, y todos los príncipes estaban locos por ella.


Un día cansada de tanta presión dijo:

¡Vale! [...], me casaré con el que sea capaz de cumplir mis deseos.


Y comenzó a mandar a sus pretendientes los deseos más insospechados: detener las babosas que se comían las flores del jardín, dar de comer a sus animalitos, un maratón de baile sobre patines... En fin, que ningún pretendiente fue capaz de satisfacer sus deseos y tristes y abatidos tuvieron que abandonar el castillo y sus deseos de casarse con la bella princesa



Os podéis figurar que la Princesa Listilla estaba encantada pero no contaba con la aparición de otro pretendiente de nombre Príncipe Fanfarroni que muy a su pesar estaba dispuesto y preparado para pasar todas las pruebas por difíciles, por no decir imposibles, que fuesen.



Con lo que no contaba el príncipe es que el primer premio de nuestra princesa iba a ser un beso mágico que lo convertiría en un sapo gigante y verrugoso.


Sobra decir que el Príncipe Fanfarroni se fue por donde había venido y que la Princesa Listilla dejo de ser el objeto deseado de todos los príncipe.

Por fin consiguió su deseo más preciado: ser independiente y vivir feliz por siempre jamás.



Estupenda historia, en el mejor estilo de Babette Cole con un texto conciso y unas ilustraciones dinámicas y caricaturescas llenas de ironía que ofrece a los niños de hoy día, igual que hacía Robert Munsch en La princesa vestida con una bolsa de papel (pinchad aquí), una alternativa al final convencional de los cuentos de hadas.

Una manera de jugar con los roles, habitual en los libros de esta autora inglesa, que sabe como pocos dar la vuelta a los estereotipos o a las tramas conocidas, estoy pensando en su Cenicienta, para presentárnoslos desde otra ángulo. Volveremos a hablar de ella pues son muchos los títulos que merecen un artículo. 


Seguro que si a nuestra princesa simplemente le hubiesen preguntado qué quería hacer con su vida, todo hubiese sido mucho más sencillo para todos.

Princess Smartypants se publicado por primera vez en 1986 y fue finalista de la Medalla Kate Greenaway. En castellano fue editado por la editorial Destino.



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