sábado, 31 de enero de 2015

LA MEJOR ANIMACIÓN: Los cinco cortos de animación nominados a los Goyas 2015

El próximo sábado siete de febrero es eso que llamamos el gran día del cine español. En ese gran día hay un pequeño apartado para los cortos de animación. Los cinco que os presentamos son los que optan al premio.




Que gane el mejor. Ya os lo contaremos



A Lifestory, de Nacho Rodriguez 



A Lifestory es una adaptación libre del poema de la antigüedad El himno de la perla. En esta reinterpretación libre un gatito espacial ha de vivir en el espacio un peligroso viaje lleno de aventuras tras el que finalmente, podrá volver a su hogar.


A lonely su story, de Juanma Suárez García y Enrique Fernández Guzmán.


A Lonely Sun Story es la historia de Linda, una chica atormentada por los problemas de alcoholismo de su padre, y de Oscar, un joven obsesionado por la ciencia ficción enamorado de Linda en secreto. Un misterioso fenómeno desencadena una serie de sucesos que harán que nuestros protagonistas se encuentren y vivan una experiencia que les harán cambiar para siempre. Una historia romántica de ciencia ficción, donde se mezclan la acción y la sugestión.



El señor del abrigo interminable, de Victoria Sahores Ripoll




Es la historia de un hombre con un abrigo que no para de crecer. El hombre, aislado de la sociedad por este gran peso y viendo imposible deshacerse de él, decide emprender un viaje hacia algún lugar donde poder vivir tranquilo.



Juan y la nube de Giovanni Maccelli



Sangre de unicornio, de Alberto Vázquez



Dos ositos salen a cazar unicornios, su presa predilecta. Los unicornios tienen una carne suave y una sangre deliciosa con sabor a arándanos que los ositos necesitan para mantenerse bellos.



Buena tarde.

Si queréis ver alguno de los cortos que hemos programado, no tenéis más que pinchar en el siguiente enlace.


viernes, 30 de enero de 2015

MITOLOGÍA PARA NIÑOS: Ulises y el caballo de Troya.

Los griegos llevaban mucho tiempo frente a las puertas de la ciudad de Troya, a la que habían declarado la guerra diez años antes. Habían intentando entrar en la ciudad una y mil veces, pero nunca lo conseguían. La ciudad parecía inexpugnable y poco a poco el cansancio y el desanimo empezaba a hacer mella entre los soldados. Diez años era demasiado tiempo para estar alejados de sus casas y sus familias y encima no obtener ningún resultado.


Pero pese a los años y el cansancio todavía había un capitán, que tenía fama astuto y mentiroso, todo hay que decirlo, que mantenía la esperanza. Se llamaba Ulises y era el rey de la pequeña isla de Ítaca. Ulises jamás se daba por vencido así que decidió pensar algo, una estrategia que devolviese la alegría a sus soldados y pudiesen por fin conquistar Troya.


Por fin un día, tras darle muchas vueltas a la cabeza, se le ocurrió una buena idea. Aunque en realidad parece ser que quien se la inspiró fue la diosa Atenea, que convertida en brisa se acercó a Ulises y le susurró al odio un plan. En cuanto Ulises lo tuvo claro fue donde sus tropas y les dijo:

Sé cómo conquistar Troya.

Enseguida, Agamenón, el jefe supremo de las tropas griegas, le preguntó qué debían hacer. A lo que Ulises respondió sin dudarlo:

Levantar el campamento.
 ¡Nos vamos!

Os podéis figurar que Agamenón no daba crédito a la respuesta. Ulises se había vuelto loco. A quién se lo ocurría pensar en abandonar  el campamento y volver a casa como perdedores, sin luchar hasta el final.

Ulises que se dio cuenta de lo que pasaba por la cabeza de Agamenón, le tranquilizó:

No te preocupes, no estoy loco. 
No vamos a abandonar.

Levantar el campamento es solamente la primera 
parte de mi plan.


Ulises le contó el plan completo a Agamenón y una vez conocido le pareció una idea estupenda y se pusieron manos a la obra. En tres días, cuando los troyanos se asomaron a ver la gran llanura que se extendía tras las murallas de la ciudad, no podían creer lo que veían. Ésta estaba desierta, no había ni un soldado, los griegos habían levantado el campamento y se les veía a lo lejos en sus barcos navegando en dirección a su tierra.


¡Habían abandonado!

¡Los griegos se habían rendido!


La noticia corrió como la pólvora. No se hablaba de otra cosa en las calles de Troya, realmente nadie entendía qué había ocurrido para que los Griegos abandonasen tan precipitadamente, pero daba igual. Por fin lo habían conseguido, la guerra había terminado. Ya no habría sangre, ni dolor, ni heridos, ni llanto.

Pero de pronto desde lo alto de la muralla dos centinelas, señalando hacía lo lejos, dijeron:

Los griegos han dejado algo en su campamento.


En efecto, entre las tiendas abandonadas, se veía una escultura  de gran tamaño que el propio rey Príamo quiso examinar de cerca, así que acompañado de un séquito de notables abandonó la ciudad y se trasladó hasta donde estaba la enorme escultura.

Cuando llegaron allí se encontraron con un precioso caballo, realizado en madera, en cuyos pies había la siguiente nota:

Este regalo de los griegos es una ofrenda
dedicada a Atenea para que nos permita
volver sanos.


Los troyanos eran un pueblo muy religioso que sentía gran respeto por los dioses, así que nunca se hubiesen atrevido a causar cualquier agravio a estos.

Si es una ofrenda a los dioses, no podemos destruirlo... 
-dijo uno de los notables.

Por supuesto que no- contestó otro-. 
Nos lo llevaremos al interior de la ciudad y
lo colocaremos frente al templo de Atenea.

Todos los allí presentes estuvieron de acuerdo. Ahora que la guerra había no iban a enojar a la diosa, así que ayudados por cuerdas arrastraron el caballo al interior de la ciudad.

La entrada del caballo de Troya
de Giovanni Domenico Tiepolo (1773)

Tras colocar al caballo frente al templo de la diosa comenzó la fiesta para los troyanos quienes se dedicaron a comer, beber y bailar durante todo el día. Había que festejar la victoria. Así que cuando llegó la noche agotados se fueron a dormir. No se oía nada en la ciudad, ni una mosca pero justo en ese momento, del interior del caballo, salió lo siguiente:

Es el momento de atacar 

¿Sabéis de quién era la voz? Sí, sí de Ulises. El caballo no era una ofrenda para Atenea sino una trampa con la que poder entrar en la ciudad. Lo habían construido ellos mismos de madera y había dejado su interior hueco para que allí se pudiesen esconder Ulises y otros veinte guerreros.

Durante todo el día habían permanecido quietos y en silencio. Realmente había sido duro pues el calor que hacía en el interior del caballo era insoportable pero había merecido la pena. 

Caballo de Troya, de Arcimboldo (1570)

Ulises y los suyos abandonaron la escultura y corrieron a la muralla para abrir sus puertas de par en par y que así el resto de los soldados -esos que parecía que volvían en sus barcos a su tierra, obviamente otro engaño parte del plan- pudieran entrar en la ciudad.

La guerra había acabado pero no como los troyanos pensaban...


A veces una buena idea puede 
más que diez años con armas. 


Si te ha gustado y te apetece seguir leyendo mitos contados para niños, pincha en los siguientes enlaces.



jueves, 29 de enero de 2015

ARTE PARA NIÑOS: El Fauvismo al alcance de los más pequeños.

En 1905 Henry Matisse participó en el Salón de Otoño de París, una de las citas ineludibles de la temporada si uno era un joven artista que deseaba ser tomado en cuenta. Allí, en la sala VII del Grand Palais,  junto con pintores como André Derain o Maurice de Vlaminck, Matisse expuso las que consideraba sus obras más representativas en ese momento y la verdad es que no pasaron desapercibidas.

 Henry Matisse, Mujer con sombrero (1905).

¿Os acordáis de Louis Vauxcelles, el crítico que puso nombre al cubismo? (aquí). Pues bien, éste fue uno de los muchos entendidos que se pasearon por el Salón de Otoño de ese año y también uno de los que no supo apreciar las obras de estos jóvenes artistas elegidas por una dirección que había decidido favorecer la originalidad y había aceptado exponer algunas obras que hasta sus propios autores consideraban experimentales.  A estas últimas las habían ubicado todas juntas en la sala VII -una de las dieciocho salas que conformaban el Salón pues se exponían la nada despreciable cifra de 1625 obras- rodeando a dos esculturas, dos bustos de Albert Marque creados en un estilo muy tradicional.

La japonesa al borde del agua, Henry Matisse (1905)

Derain:  El Puente de Londres, 1906

Cuando Vauxcelles tuvo que relatar, en el suplemento para el que escribía, qué le habían parecido las pinturas que se encontraban en esa polémica Sala VII no se le ocurrió mejor idea que dar cuenta de su disconformidad diciendo lo siguiente: En el centro de la sala vemos un torso infantil y un pequeño busto de mármol modelado con delicada ciencia por Albert Marque. El candor de estos bustos sorprende en medio de la orgía de tonos puros como un Donatello entre salvajes.

Henry Matisse, Retrato de Andre Derain, 1905

Raoul Dufy: Barcas en Martigues, 1908

Los salvajes, los autores de esas obras que cierto sector de entendidos encontró desagradables y realizadas con la torpeza o falta de técnica propias de un niño o de un loco no eran sino Matisse, Dufy, Derain y Vlaminck. Los pintores no se sintieron heridos por las críticas, antes bien les sirvieron para reafirmar sus ideas. Louis Vauxcelles había otorgado, aún sin quererlo, nombre a un nuevo movimiento pictórico, una de las primeras vanguardias artísticas del s. XX: EL FAUVISMO, el arte de las fieras.

La primera pregunta como casi siempre bastante obvia, ¿qué sorprendió tanto a Louis Vauxcelles y a otros muchos en los cuadros  de estos jóvenes para calificarlos así? Pues, si os parece,  os lo contamos mirando cuadros.


COLOR, COLOR y más COLOR

 La raya verde, 1905

Cuando uno mira un cuadro fauvista lo primero que percibe es que el color le atrapa. Colores fuertes, agresivos, vivos. Los fauvistas sienten, sobre todas las cosas, pasión por el color, al que dejarán expresarse de manera pura, sin mezclarlo en la paleta, aplicándolo en contrastes violentos a través de una factura pastosa. Un color puro, primario, sin apenas mezcla, según un criterio libre e utilizado de forma absolutamente subjetiva y personal que crea una pintura figurativa pero antinaturalista. Muchas ideas en un solo párrafo que si os parece vamos explicando.

Andre Derain: El Puente de Westminter, (1906)


 Libertad en la aplicación del color

Si os fijáis en todos los cuadros que os he mostrado hasta el momento los temas representados son bastante tradicionales. Tenemos retratos, paisajes, bodegones, interiores... Los fauvistas no rompen con los temas tradicionales pero sí con la manera de representarlos. Pese a ser una pintura figurativa en la que podemos reconocer perfectamente las casas, los coches, los árboles o los campos no es en absoluto naturalista, en ellos no hay un intento de llevar a cabo una captura realista de la naturaleza.

En su naturaleza los árboles son una totalidad roja, los cielos una gran mancha amarilla o las casas azules, como una posibilidad alejada de la norma. Los fauvistas utilizan el color de una manera libre, subjetiva y personal  seleccionándolo en virtud de la fuerza expesiva que producen sus contrastes cromáticos. Un cromatismo que para algunos como el crítico francés Vauxcelles era antinatural pero en el que se recoge toda una lógica  en la que vemos aplicada la teoría del color y los contrastes cromáticos que se establacen entre colores primarios, secundarios y complementarios, como último eslabón de los descubrimientos tonales del impresionismo.

Henry Matisse: Vista de Coilloure, 1906.


Teoría del color: colores primarios, secundarios y complementarios.

Para seguir entendiendo y disfrutando de lo que hacen los fauvistas lo primero que deberíamos aclarar es ¿a qué llamamos colores primarios?  Muy sencillo, aquellos colores básicos, puros que no se pueden producir a partir de la mezcla de otros. Esta idea  es un concepto básico de la teoría del color cuyo origen se remonta al libro Opticks (1704) de Isaac Netwon. Os podéis figurar que en tres siglos nuevos planteamientos y descubrimientos científicos han mantenido en constante revisión y evolución la identificación de cuáles son éstos colores primarios. Las teorías tradicionales y modernas discrepan, pero los fauvistas siguieron el modelo de colores primarios tradicionales (RYB) que considera que estos son el rojo,  amarillo y el azul.


Siguiente pregunta, ¿de dónde surgen los colores secundarios? También muy sencillo,  de mezclar dos colores primarios: rojo + amarillo = naranja; rojo + azul = violeta; azul + amarillo = verde.


Y para acabar de entender la lógica cromática que está implícita en la obra de los fauvistas nos quedaría aclarar que la relación entre un color primario y un secundario no siempre es igual, sino que cada color primario tiene su secundario "idílico", tiene su complementario con el que produce mayor contraste de tono. Estas relaciones están sacadas  del  círculo cromático, también conocido como círculo de colores, rueda de color o rueda cromática, que no es sino una representación gráfica bidimensional y ordenada, de la relación de armonía y contraste entre tres colores primarios y los secundarios en el caso de que el círculo emplee seis colores o  primarios, secundarios y terciarios -obtenidos a partir de la mezcla de dos primarios en distintas proporciones- en el caso del círculo de doce colores.


Círculo cromático

Si os parece antes de deciros cuales son los colores complementarios os explico el orden concreto que debemos seguir para construir un círculo cromático. Los tres colores primarios deben situarse a la misma distancia entre sí dentro del círculo formando un triángulo equilátero colocando normalmente el amarillo en lo más alto de la rueda. Los colores secundarios los colocaremos en el hueco, en el segmento intermedio dejado por los dos colores primarios que son necesarios para su mezcla.



Y ahora con todos los colores perfectamente colocados sí que podemos deducir cuáles son las parejas de colores complementarios, simplemente tenemos que trazar líneas rectas que pasen por el centro. Realmente lo importante de esto es que  los colores complementarios que no son sino los que producen el mayor contraste de tono con respecto a su opuesto.




Explicado los colores primarios, secundarios y complementarios y antes de volver a mirar cuadros os dejo un experimento muy sencillo que prueba el efecto complementario de los colores. Si fijamos la mirada en una superficie de un color plano y saturado (algo muy rojo, muy azul o muy naranja) durante al menos treinta segundos y a continuación miramos una superficie blanca plana como pueda ser un folio o una pared veremos una ilusión óptica con la misma  forma pero en su color complementario que se produce para compensar la fatiga ocular.


Los papeles cambian

Si volvemos a mirar cada uno de los cuadros con los que hemos ido ilustrando este artículo nos daremos cuenta que su empleo del color se basa principalemente en la utilización de estas relaciones. 

Derain, Mujer con camisa, bailarina, 1906.

Los pintores fauvistas reaccionan de forma radical sobre los postulados impresionistas. Los fauvistas niegan que el objeto principal de la pintura sea la luz, para ellos es el color. Un color que tiene existencia por sí mismo. Es el color el que compone el cuadro, en sus cuadros deja de tener importancia el encuadre, la perspectiva, la luz, la sombra o el volumen. Solo el color importa pero para que los colores harmonicen hará falta dibujar, marcar con negro el contorno de las figuras señalando con las fronteras entre unos y otros. 

Esta idea me parece crucial para trabajar con unos niños a los que hemos enseñado tras tanto libro de colorear made in Disney que lo importante es la forma y el color es un elemento secundario. En los fauvistas sucede lo contrario: es el color quien dirige, grandes manchas de color elegidas por sus contrastes cromáticos. El dibujo es utilizado como arquitectura, como ayuda para definir el espacio de cada color.

Henry Matisse: La danza (1909-1910)


Pintemos fauvista.

Como siempre me gusta acabar con alguna propuesta para que todo esto podáis llevarlo a la práctica con vuestros chavales. Os propongo unas cuantas posibilidades


  •  Antes de trabajar cualquier estilo y de hablar sobre él yo pongo en contacto a los chavales con las obras y hablamos, o mejor hablan (cuanto menos guía por mi parte mejor) de lo que hay en esos cuadros, lo que les sorprende, lo que les gusta o no les gusta...
  • En el caso del fauvismo tras el debate y, como el que no quiere la cosa, pasamos a investigar  sobre  las nociones mínimas de la teoría del color que hemos avanzado arriba. Les hablo de los colores primarios y a partir de ahí comienzan a investigar por su cuenta hasta que ellos descubren los secundarios. Esta parte les fascina: es como mágico descubrir que se puede hacer tanto con solo tres colores.  
  • Tras jugar, experimentar, definir el círculo cromático, adivinar cuáles son los colores complementarios... todo lo que se os ocurra estará estupendo: volvemos a ver los mismos cuadros con los que habíamos comenzado la clase y comenzamos a darnos cuenta que esa libertad en la utilización del color tal vez tenga que ver con las relaciones entre los colores primarios y secundarios.
  • Aclarado el uso del color por parte de este grupo acabamos la clase poniéndonos manos a la obra y convirtiéndonos en auténticos fauvistas. Esto lo podéis hacer de muchas maneras pero una posible es lanzar la siguiente pregunta ¿cómo pintaría esto un fauvista? Os dejo un estupendo ejemplo que me he encontrado en la red (aquí).
Foto del paisaje original

Mismo paisaje visto por un fauvista


Si os ha gustado, en el siguiente enlace podéis ver los estilos que trabajaremos en las próximas semanas en esta sección en la que pretendemos ampliar el imaginario de nuestros niños poniendo las artes plásticas del s. XX a su alcance.



martes, 27 de enero de 2015

LA MEJOR ANIMACIÓN: Los 5 últimos premios Goya al mejor Corto de animación

Este domingo se entregan los Goyas, así que para ir abriendo boca os dejamos los cinco últimos ganadores de la preciada estatuilla en la categoría Corto de animación. Estupendas historias, para todos los gustos e incluso públicos que salvo la ganadora el pasado año podemos ver íntegras en la red.


Espero que os gusten. El sábado os hablaré de las cinco que optan este año.

2014: Cuerdas, de Pedro Solís.


Cuerdas es una una historia de amistad, contada con una ternura exquisita, entre María una dulce niña que vive en un orfanato y Nico un nuevo compañero de clase que padece parálisis cerebral y al que María introduce en todos sus juegos a través de la imaginación y el ingenio. Una historia basada en la relación de los propios hijos de Pedro Solís, su director y que ha cautivado a miles de personas. Para aquellos que estéis interesados en la historia, Cuerdas un año después se ha convertido en libro.


Es el único corto de los cinco que hoy publicamos del que, por petición de su director, mostramos únicamente el trailer. Buscadlo, compradlo, merece la pena.



2013: El vendedor de humo, de Jaime Maestro Sellés.

Estupendo y divertido corto realizado integramente por alumnos del Máster de animación de la Escuela PrimerFrame en donde se nos cuenta la historia de un vendedor ambulante que llega a un pueblo ofreciendo una extraordinaria mercancía: hacer realidad los sueños de sus habitantes, eso sí, por una módica cantidad. Sin embargo, los lugareños no tienen tiempo para fantasear, más ocupados en sus quehaceres... Divertido y para todos públicos.
 





2012: Birdboy, de Alberto Vázquez y Pedro Rivero.

Birdboy (2010) es un cortometraje de animación dirigido por Alberto Vázquez y Pedro Rivero basado en la novela gráfica de este último, Psiconautas (2007) y producido por UniKo, Abrakam Studio, Postoma Studio y Cinemar films. 


El cortometraje narra la historia de dos personajes, Dinki y el propio Birdboy, unidos ambos por la fatalidad de sus vidas. Ambos se encuentran en un mundo en el que sobreviven tratando de alienarse de su dolorosa realidad, y terminan haciendo de sus ansias de escape y su necesidad de apoyo la excusa perfecta para unir sus vidas. Un corto para mayores de 16 años.



2011: La Bruja, de Pedro Solís


La bruxa es un corto producido por La Fiesta P. C. a los que les debemos Tadeo Jones y dirigido por Pedro Solís. En él podemos ver a una bruja alterada por la primavera, enamorada del amor, que quiere conseguir a toda costa su príncipe azul.  Un corto divertido, con una calidad de animación incuestionable y, nuevamente, para todos los públicos.




2010: La dama y la muerte, de Javier Recio


Este corto producido por la empresa granadina Kandor Moon y la empresa malagueña Green Moon España que trata en clave de humor del derecho de todo el mundo a una muerte digna, no solo se llevó el Goya sino que además fue nominado para los Oscar en la misma categoría convirtiéndose así en la primera producción animada española en conseguirlo.



Si os han gustado y queréis seguir viendo cortos pinchando en el siguiente enlace podréis acceder a algunos de los que hemos publicado hasta el momento.









lunes, 26 de enero de 2015

El ladrón de palabras, de Nathalie Minne

Buenas a tod@s. Comenzamos, como todos los lunes, con una recomendación literaria. La de hoy viene firmada por Nathalie Minne, vieja conocida de RZ100 Cuentos de boca (aquí), que nos sorprendió muy gratamente en 2009 con éste, su primer libro. El título no podía ser más sugerente: El ladrón de palabras.



De noche, cuando la luna alumbra el camino,
el ladrón de palabras sale con todo su equipo y se dirige a la ciudad. 
Allí, rastreando las voces y las luces, 
sin que nadie lo vea, trepa por los tejados. 
Comienza la cosecha...


La de hoy es una historia diferente. Una historia que nos habla de la belleza de las palabras y de la importancia que pueden llegar a tener éstas en nuestra vida. Para ello Nathalie Minne crea un  enigmático protagonista que sabedor de ello se dedica todas las noches a salir, escalera en mano, en busca  de palabras.


Palabras que atrapará en las turbulencias del humo de las chimeneas. Palabras que tomará de las historias que a él más le gustan, las historias que cuentan los niños. Palabras que, si él no captura, ascienden despacio y se desvanecen, poco a poco,  en el silencio de la noche.


Y así, con las alforjas bien llenas de palabras, nuestro ladronzuelo volverá cada noche ansioso a su casa para ver, catalogar, jugar y disfrutar con su cosecha. Porque él sabe muy bien que no todas las palabras son iguales, las hay de muchos tipos:


Saltarinas, tiernas, verdes, extranjeras, 
muy gordas y rojas de ira, 
y algunas tan largas que es imposible pronunciarlas...

[...]

Palabras dulces, mojadas, picantes y cálidas. 



Pero además las palabras son mucho más... Las palabras encierran misterios y este libro nos enseña a desvelarlos.





Una historia bonita y diferente, con unas muy buenas ilustraciones en donde está ya perfectamente reflejado el estilo que tanto éxito ha tenido de Nathalie Minne pero sobre todo El ladrón de palabras es un libro que provoca miles de ideas para trabajar tras su lectura: escribir palabras que nos gusten, palabras que nos provoquen miedo, palabras que nos gustaría que no exitiesen, palabras que nos hagan reir, palabras largas o cortas, palabras nuevas, bonitas, palabras recortadas de periódicos, palabras feas, palabras que nos hacen daño y que nos gustarían que no existiesen. Palabras que guardaremos en botes, palabras con las que haremos murales... Palabras con las que contaremos historias, palabras para soñar...


En este mundo que han heredado nuestros hijos en donde el poder de la imagen es cada vez más aplastante está muy bien que les mostremos que la palabra, en sí misma, sin apoyos es una fuente inagotable de emociones, capaz de tejer historias inolvidables que nos atrapan y nos conmueven. Capaz de sembrar encuentros, de hacer amigos, de llenarnos de risas o de tristeza... capaz, como bien nos dice el libro, de hacernos amar.

Un buen día, el ladronzuelo conoce a una niña. Y se queda mudo. 
Las palabras que con tanta paciencia ha ido atesorando ahora no le sirven. 

Necesita robar otras palabras... 

... palabras de amor 




domingo, 25 de enero de 2015

12+1 preguntas a Andrea Ferrari



Andrea Ferrari nació en Buenos Aires en 1961. Tras graduarse como traductora literaria de inglés decidió orientar  su carrera profesional en el periodismo gráfico y durante más de veinte años trabajó en diversos medios gráficos argentinos. En esas estaba cuando comenzó a escribir cuentos para su hija y se dio cuenta que en la literatura había encontrado aquello que más le gustaba.


El éxito y el reconocimiento internacional le llegaron pronto, con su segundo libro El complot de Las Flores con el que obtuvo el premio Barco de Vapor de España (2003), un libro que ha sido traducido hasta al coreano. Tras él llegarían otros reconocimientos como el Premio Jaén de Narrativa Juvenil 2007 por El camino de Sherlock (Alfaguara) o su presencia en la lista White Ravens 2006 con El hombre que quería recordar.

Hoy tenemos la gran suerte de que esta estupenda escritora argentina a la que le gustan, según cuenta en su "biografía no oficial", los libros, el café, su familia, las caminatas por la playa, el color violeta y las charlas con sus amigos, nos haya dejado conocerla un poquito más.



¿Cuál es el primer libro que recuerda? 

Tengo recuerdos vagos de los que solía leerme mi madre, libros álbum que entraban por mis ojos más que por mis oídos. Creo que uno de ellos era Pulgarcito. Pero me acuerdo perfectamente del primero que leí sola: era Cuentos de la selva, de Horacio Quiroga.


¿Cuál es el último libro que ha comprado? 

Distancia de rescate, de Samanta Schweblin

¿Qué párrafo ha aprendido de memoria? 

Ninguno. Creo que no aprendo de memoria desde la escuela.

SM, Gran Angular, Madrid, 2013

¿De cuál de sus obras se considera más orgulloso y por qué? 

Es difícil de decir. Hay libros con los que siento una conexión especial por la respuesta que me regalan los lectores, que es una carga de energía. Sucede sobre todo con El camino de Sherlock y sus secuelas. Por otra parte, siento que los que me reflejan mejor son los libros más recientes, por ejemplo, Zoom.

¿Cuáles son sus motivaciones para seguir escribiendo? 

El placer que me da hacerlo, la conexión con los lectores y probablemente también que no sabría qué hacer si no escribiera.

Edición francesa de El complot de las flores.
Flammarion Jeunesse, Francia, 2012


¿Cómo es su rutina de trabajo? 

No tengo horarios estrictos, pero trato de sentarme todos los días frente a la computadora y escribir, para no perder el hilo que se está desenrollando en mi cabeza.

¿Cuál es la diferencia entre un buen libro y un mal libro? 

De un buen libro espero originalidad, una trama interesante, un buen trabajo de estilo. Uno malo sería exactamente lo contrario.

 
 Ilustraciones de Roger Ycaza para La vida secreta de los objetos
Libresa, Quito, 2011


¿Cómo es el estilo que desearía tener? 

Uno que fluya, que le permita al lector deslizarse por el texto con placer, sin percibir el trabajo realizado para que eso suceda.

¿Qué considera definitorio de la literatura infantil o juvenil? 

Creo que la literatura infantil recrea el universo de la infancia, que les habla a los chicos de sus sueños, fantasías, miedos, deseos. El concepto de literatura juvenil es más tramposo, más difícil de asir. A veces una obra es catalogada como juvenil simplemente por una decisión editorial, pero igualmente podría haber sido incluida en una colección de adultos. Para mí, sobre todo, tiene que ver con una mirada, con que el lector adolescente pueda encontrarse en la mirada del mundo que le ofrece el libro.

 Alfaguara, Madrid, 2007

¿Por qué eligió la literatura como medio personal?

No sé si podría decir que la elegí. Creo que fue algo que se me impuso naturalmente, por el contexto en el que me formé.

¿Con qué autor actual le gustaría colaborar? 

Para mí la escritura es un proceso muy personal, no sé si podría escribir “a cuatro manos”. Probablemente lo intente alguna vez, pero antes tengo que encontrar a alguien con quien sintonice muy bien en ideas y estilo.

Ernst Klett, Stuttgart (Alemania), 2009


¿Con qué autor del pasado le gustaría colaborar? 

Una autora de literatura infantil argentina a la que siempre admiré fue María Elena Walsh. Creo que me hubiera gustado estar cerca de ella en algún proyecto.

¿Cuál es su próximo proyecto? 

Estoy escribiendo una saga policial protagonizada por una chica que da sus primeros pasos en el periodismo. Con una visión ácida de los medios de comunicación actuales, cada libro va a desarrollar un caso policial y al mismo tiempo avanzará en la historia, algo oscura, de la protagonista. El primer libro ya está terminado y saldrá muy pronto. Se llama La velocidad de la música.

 
 Ilustraciones de Fernando Rossia para La fábrica de las serenatas



BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA


Descripción
Los chimpancés miran a los ojos
Alfaguara, 2014
Descripción
Zoom
Sm, Gran Angular, Argentina, Madrid, 2013
Descripción
No me digas Bond
Alfaguara, 2013
Descripción
La noche del polizón.
Norma, Buenos Aires (2012), México (2014)

Descripción
La fábrica de serenatas.
Alfaguara, Buenos Aires/ Lima, 2012

Descripción
La vida secreta de los objetos.
Libresa, Quito, 2011
Descripción
No es fácil ser Watson.
Alfaguara, Buenos Aires, 2010.
Descripción
El diamante oscuro
SM, Gran Angular, Madrid (2008), 
Buenos Aires (2010)
Descripción
El increíble Kamil.
SM, Barco de vapor, Madrid, 2009
Buenos Aires, 2010
Descripción
El camino de Sherlock
Alfaguara Madrid, 2007, Buenos Aires, 2009
México, 2010 y Lima, 2012
 
Descripción
El círculo de la suerte
Alfaguara, Buenos Aires, 2008,
México, 2014

Descripción
Aunque digas fresas
SM, Gran Angular, Madrid, 2005
Buenos Aires, 2011
Descripción
También las estatuas tienen miedo
Alfaguara, Buenos Aires, 2005, Madrid 2008, México, 2011,
Lima, 2011
Descripción
El hombre que quería recordar
SM, Gran Angular, Madrid, 2005, México, 2010, Buenos Aires 2011,
Ernst Klett, Stuttgart (Alemania), 2009.
Descripción
Café solo
SM, Barco de Vapor, Madrid, 2004.
Buenos Aires, 2009, Lima 2012
Descripción
La rebelión de las palabras
Santillana, Buenos Aires, 2004
Alfaguara, Buenos Aires, 2010, Lima, 2011, La Paz, 2012
<
Descripción
El complot de las flores
SM, Barco de Vapor, Madrid, 2003, Buenos Aires, 2003, San Pablo, 2004
<
Descripción
Las ideas de Lía
Colihue, Libros del Malabarista, Buenos Aires, 2001


Si queréis seguir disfrutando de la obra de Andrea Ferrari aquí tenéis la dirección de su web y su blog.