miércoles, 28 de mayo de 2014

MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS: Rhapsody in blue de G. Gershwin. El jazz llega a la música clásica

Como todos los miércoles abrimos nuestro auditorio para hablaros de una obra de música clásica que estamos seguros que hará disfrutar a vuestros niños. La hoy elegida es Rhapsody in Blue de George Gershwin.


En los años veinte en la sociedad americana convivían distintos tipos de música. Las clases altas seguían escuchando esa música clásica, "música seria" importada de Europa que tanto prestigio tenía pero estos mismos felices años veinte son, también y sobre todo, los años de la fiebre del jazz. La gente en ciudades como Nueva York, Chicago... abarrotaba los clubes nocturnos y las salas de baile para ver tocar, con sus bandas, a músicos como Louis Armstrong, Duke Ellington... El éxito de la nueva música era incuestionable pero pese a ello el jazz no lograba desprenderse de ese origen plebeyo y  afroamericano. 


Dos estilos de música en apariencia irreconciliables, basados en principios antagónico que nombres como George Gershwin hicieron que se diesen la mano. Y es que la obra que hoy presentamos consiguió lo que parecía imposible: fusionar el jazz y la música clásica, aunque su verdadera intención era hacer que los músicos "cultos" consideraran a esa música menor, digna de entrar en la sala de conciertos. Y vaya si  lo consiguió.


Estamos en 1924  y George Gerswhin era un reconocido compositor de música popular, concretamente de operetas y de canciones populares, al que el violinista y director  Paul Whiteman, conocido como El rey del Jazz por la popularización que consiguió del género,  encarga la composición de una obra que debía ser estrenada en un concierto anunciado bajo el rimbombante título de Experiment in Modern Music. La petición lleva una premisa muy clara:  debía componer una obra para banda de jazz que demostrase que esa música que algunos consideran "inferior" era perfectamente equiparable a la música clásica. En definitiva la obra tenía la no pequeña tarea de purificar el jazz lavándolo de su origen plebeyo y conseguir que fuese aceptado por las altas esferas del arte.


En los meses que siguen a Gerswhin se olvida completamente del encargo hasta que tres semanas antes del concierto se ve anunciado a bombo y platillo en un periódico en el que destacan que la obra central del programa iba a ser una composición sinfónica escrita por George Gershwin. La profesionalidad del compositor hace que componga la obra en el escaso tiempo que le queda y con ella el jazz entra por la puerta grande en la sala de conciertos.

Pero esta obra no solamente supone el paso del jazz del club a la sala de conciertos sino que con ella la música de EE.UU., eterna deudora hasta este momento de la tradición europea, va a ver como nace su propia música sinfónica.


Contextualizada la pieza llega el turno de hablar de la música, pero en lugar de presentar directamente esta Rhapsody in blue, para entender mejor que es lo que hace Gershwin, yo suelo comentar primero con los chavales algunos rasgos que caracterizan la música de jazz de esos años 20:
  •  Música improvisada. El jazz a diferencia de la música clásica, que se apega de manera estructurada a una partitura escrita por un compositor que será ejecutada en cada una de sus interpretaciones buscando la mayor fidelidad a lo propuesto en ella, es una música improvisada, hay un esquema unas pautas sobre la que los músicos improvisarán en cada una de sus interpretaciones. No hay dos ejecuciones iguales es una música basada en la libre interpretación
  • Instrumentos propios del jazz. En esta música no encontramos violines y violas interpretando una melodía que es sostenida por contrabajos y fagots sino que la raíz africana mezclada con elementos occidentales está perfectamente reflejada en los instrumentos que utiliza. Instrumentos que podemos dividir en dos categorías: los que marcan el ritmo (batería y contrabajo) y los que tocan la melodía (vientos (trompeta, saxofón, clarinete...) piano y guitarra). 

  • Un buen momento para escuchar música y que ellos reconozcan quiénes son los encargados de hacer la melodía, quiénes hacen el bajo y sobre todo en qué momento la banda desaparece para dar lugar a algo diferente.


    Seguro que lo han adivinado porque a partir del min. 1'17 de esta mítica grabación de Duke Ellington en el Cotton Club empieza la sección de solos -primero guitarra, después trompeta (min 1'39), después saxo (2'05)- y con ello la tercera característica que les podéis mostrar.





  • Importancia de los solos. Los solos son el momento estelar en donde cada uno improvisa, cada músico compone la música al tiempo que la interpreta. El intérprete es el verdadero protagonista, el verdadero artífice de la obra desapareciendo con ello la imagen del compositor tal y como es entendido en la música culta occidental hasta este momento. Son secciones en las que la banda pasa a un segundo plano para dar el papel estelar a cada uno de los instrumentos melódicos.  


  • El fragmento que acabamos de escuchar es un buen ejemplo de lo que era un tema de jazz en la época. Comenzaban a tocar todos los integrantes de la formación juntos, los instrumentos melódicos interpretaban la melodía completa sobre un acompañamiento rítmico y armónico a cargo de la batería, el contrabajo, el piano... Tras esto llegaba la sección central dedicada a los solos en donde, uno a uno, los instrumentos melódicos improvisan sobre un acompañamiento que les sirve de guía. ¿Guía para qué? sería la pregunta. Porque improvisar  en este tipo de música no es tocar lo que te de la gana, no se parte de cero, sino que se  improvisa sobre melodías, armonías y ritmos que se conocen de antemano. El tema suele concluir con la banda tocando nuevamente el tema juntos.

    Otro ejemplo en este caso otro de los grandes en este caso Louis Amstrong con la Fletcher Henderson's Orchestra y el año de la grabación es precisamente el mismo que el de la Rhapsody in blue, 1924.


  • Acentuaciones sincopadas. El jazz se caracteriza por su riqueza y complejidad rítmica, basada en la polirrítmia (diferentes ritmos que se interpretan al mismo tiempo), en los contratiempos y sobre todo en el uso de la síncopa que es la acentuación de los tiempos débiles del compás.

Pues bien explicadas y escuchadas algunas de las características que definen la música de jazz de los años 20 toca decir cómo Gershwin hizo esa fusión para conseguir elevar al jazz a los altares. Y creo que una buena idea es que ellos mismos deduzcan cuáles de las características que acabamos de enunciar están presentes en esta obra.

Llegó el momento de escucharla por primera vez. Yo no les pondría la obra completa, lo dejaría para el final. Ahora en esta primera toma de contacto bastantan 2 o 3 minutos.

¿Qué es lo que han podido distinguir en la primera escucha sin problemas? Pues creo que es sencillo que perciban al menos tres ideas: la importancia dada por Gershwin a los instrumentos de viento (el clarinete es el que empieza, después los trombones, las trompas, la trompeta...) es una referencia ineludible a ese jazz que se intenta evocar; los temas elásticos de acentuación sincopada -mejor ejemplo que ese solo de clarinete del principio no vamos a encontrar que con su peculiar glissando tan temido  por todos los clarinetista nos coloca en el espíritu jazzístico de la partitura- y el papel del piano como instrumento solista, que si lo pensamos en términos clásicos estaríamos ante un auténtico concierto para piano y orquesta pero si lo analizamos a partir del jazz es una clara alusión a esos solos donde el músico improvisa.


Y ahora la pregunta que siempre se hace, ¿estamos ante verdadero jazz? Obviamente no, en esta partitura no se improvisa, Gershwin asume la esencia de ese estilo y  escribe una obra que no da margen a la improvisación. Lo que realmente encontramos es la traducción de fórmulas propias de la música popular americana -como los blues, los espirituales negros y el jazz...- a las que Gershwing introduce dentro de su propio lenguaje para vestirlos de etiqueta.


Porque pese a ser una música escrita, no improvisada, lo que se no se le puede negar a esta Rhapsody en blue es que mantiene un espíritu, una esencia bastante fiel al espíritu original de lo que se quería evocar y esto en gran parte se debe al carácter rapsódico de la pieza y la estructura melódico-rítmica de los temas empleados. Si os parece lo explicamos.

Encajar el espíritu libre del jazz en una forma clásica no parece sencillo pero Gershwin salva este obstáculo de una manera brillante al utilizar como forma una de las más abiertas que tiene la música clásica: la rapsodia. Por rapsodia en música entendemos una obra compuesta por retazos de diferentes obras o una fantasía con mezcla de diferentes temas y melodías en muchos casos de origen folklórico. Es decir una pieza muy libre en la que el compositor presenta diferentes secciones que no tienen porque tener relación entre ellas. Con esta definición el margen de acción es enorme.


Volvamos a escucharla y pensemos esta pieza como nos la describe el propio Gershwin como una especie de caleidoscopio musical de América, como un crisol de culturas, un intento de reflejar las peculiaridades que tiene como nación y un intento también de mostrar su  locura metropolitana, porque no hay que olvidar que esta pieza es el homenaje de un neoyorquino, como es Gershwin, a su ciudad y a su estruendosa y ágil vida cotidiana. La interpretretación de esta segunda versión que hoy ponemos corre a cargo de otro grande la música americana Leonard Bernstein.




La cosa hoy está durando demasiado. Si os parece lo dejamos aquí pero os convoco para el sábado en donde, además de poneros para que os podáis descargaros gratis algunas versiones, intentaré aclarar las diferentes interpretaciones que se hacen del título, el papel que jugó Gershwin en la orquestación de esta pieza ya que viene firmada por Ferde Grofe y hablaré de algunas de las muchas veces que se utilizado en el cine.

Pero no me quiero despedir sin comentar que la versión que hizo Disney en Fantasía de esta obra es estupenda para trabajarla con vuestros chavales, no sólo por la calidad que tiene sino por la manera en que trata la animación la idea de individuo (solo) y tumulto (la orquesta completa). Como no la encontrado os dejo otra curiosidad firmada por el propio Whiteman que también les gustará.




Si os ha gustado y queréis conocer el resto de obras que hemos analizado y comentado en nuestra sección Música para niños pinchad eslos siguientes enlaces












Si además queréis recibir información cada vez que publiquemos, pinchando en el siguiente enlace podéis suscribiros a RZ100 Cuentos de boca, un blog en el que además de música, encontraréis cuentos, ilustraciones, reseñas literaria, mitología, recomendaciones de teatro...






1 comentario: